Lucerna N° 12, Poesía

Tres poemas de Fabiana Caballero

Fabiana Caballero (Lima, 1992)

Tu cuerpo infinito

Veintisiete años;
Y sólo entonces descubres que llevas una galaxia dentro,
en el nacimiento de tus planetas internos.
Adentro, muy adentro,
Llena de constelaciones de sangre,
de noches fragmentadas sin sueño,
de nebulosas tibias.

De niña temías al infinito y sus tinieblas.
Pero, ya hoy, ¿puedes temer al infinito de tu cuerpo;
a la infinitud de tu cuerpo perverso y coloso,
De tu cuerpo secreto de estrellas muertas,
De tu cuerpo devoto y cósmico,
De tu cuerpo celeste, que se pudre y se plaga
De materia oscura,
de vacío lunar
silbante y demoledor?

Sólo entonces descubres que llevas una galaxia entre las piernas,
Entre las entrañas de tu vientre solar,
En el camino astral hacia tu garganta de fuego eterno,
En tu boca espacial, que a veces calla, a veces, gime.
Calla entre lluvias de lunas sangrantes.
Enmudece brutalmente ante la indiferencia,
La indiferencia
del avance de la oscuridad de tu cuerpo infinito,
Que abruma, que oprime palabras.
Y gime descomunalmente, a las anchas de su órbita perpetua.
Y el grito no es siempre mudo, a pesar del eclipse.
Así que te aferras a las galaxias de tu cuerpo nocturno.
Tú, tu propio cuerpo, tú misma,
Supernova en explosión,
Supernova que se expande y que gime de placer,
Supernova que se expande y que gime de pesar.
Supernova avasalladora, infinita tú y tu universo
De cuerpo galáctico, grandioso, inmenso.

 

 

 

Eterno sueño

Las carcajadas frías.
Los hilos que desgarraban.
La tinta azabache que emanaba de sus entrañas.
¿Se había esfumado todo al despertar?

La neblina posábase en su cabeza.
El desasosiego acariciaba su tez,
Y una sinfonía oscura

enredaba sus dedos y se aferraba a sus rodillas.
“Sé mi mañana…”

Y sí, era absurdo:
La nebulosa azul,

el amargo en la lengua,

el sabor a sangre,
y las melodías,
danzando como mariposas macabras, en el viento.
“Ella no teme huir…”

Absurdo, este eterno sueño.

 

 

 

Beso celeste

Emanas un hálito celeste, de sabor dulce, profundo.
Tu hálito se expande, crece,
Se propaga a la velocidad de mil incendios verdes por segundo
Y se filtra a través de los resguardos de mi boca.
Las ranuras entre los dientes, finísimas,
El surco bajo la lengua,
Los ríos de cálida lluvia tras los labios,
El nacimiento y el final de mi garganta…
Toda mi boca respira, en fin, tu aliento.

 

 

 

Fabiana Caballero Talavera (Lima, 1992). Estudió año y medio en la Facultad de Arte y Diseño de la PUCP en la especialidad de pintura. En 2012 se cambió a la carrera de Literatura Hispánica. En 2016 participó junto con otros alumnos de la PUCP en un proyecto para la recolección de tradiciones orales de la comunidad de Sacsamarca en Ayacucho. En 2017, participó en el Primer Congreso Latinoamericano de Tradición Oral. Perteneció al círculo de estudios japoneses Tenjin, a través del cual realizó ponencias sobre el anime como espacio de crítica social y sobre estética japonesa. Actualmente trabaja en el área de Colecciones Especiales de la Biblioteca PUCP catalogando la Colección Javier Heraud y da clases de cuento ilustrado a niños y niñas en el taller “Déjame que te cuento”.

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