Lucerna N° 12, Reseñas

Reseña de Versión del viaje de Claudia Becerra (Lucerna N°12)

Versión del viaje
Claudia Becerra
Folium
Año: 2018
Páginas: 48

Por: José Miguel Herbozo

La primera entrega de Claudia Becerra Méndez (Puerto Rico, 1990) plantea una convicción que es a la vez razón y estado de ánimo: la idea de que el mundo solo puede conocerse desde la suma y resta de las ‘versiones’ que generamos sobre él. De allí surge el poder significante de un libro que aspira, con modestia sapiente, a transmitir imágenes de la experiencia en la que lo subjetivo permite un acto de conciencia lírica.

Versión del viaje se divide en tres secciones: una primera, que lleva el mismo título que el libro y se compone de dieciocho poemas numerados; una segunda, “Ínsulas de invisible”, compuesta de diez poemas numerados; y una tercera, “Otra vez, el mar”, compuesta de siete. Como puede advertirse en el primer texto, Becerra indaga en el fracaso del aprendizaje al compararlo con las negociaciones de las fuerzas naturales y las invenciones humanas:

No alcanzaste la sabia adivinación de los embarques.
Como ellos, no aprendiste la lección de la cumbre
y del leve hundir de la proa entre oleajes.
Tampoco la rápida adaptación de los mástiles,
el sano juicio, y la trabajada ojera haciendo guardia
a la noche desprendida. Oyes crujir la madera
como una fractura de huesos en desuso.
Arriba la estrella. El ojo en su submundo.
Presientes que no impedirás el naufragio.

Debe advertirse que la medida de lo humano aquí no es ni la experiencia previa ni la tensión presente, sino la forma en que otros seres y objetos negocian situaciones ante las cuales la segunda persona de los poemas fracasa. Este objetivo se logra presentando lo dinámico como clave de la existencia, en contraste con la descomposición y la finitud. Sin embargo, puede advertirse, al contrastar el octavo verso con el resto del poema, que la tensión entre dinamismo vital y finitud de la vida es moderada por objetos y existencias que exceden el accionar subjetivo. Mientras mucha de la poesía del giro subjetivo suscribe la falacia patética como fuente de sentido, aquí la estrella escapa al rango de la acción y el ojo no satisface la pretensión de lucidez. Se dibuja así un cuadro sonoro en el que vivir es negociar el exceso exterior e interior antes de intentar empresa comprensiva alguna.

En el recorrido que propone el libro se advierten variantes de continuidad y expansión de estas premisas: en el segundo poema se busca “tierra firme”; en el tercero, la escritura se plantea como una ocupación para el ordenamiento del mundo. En ambos casos, estos intentos de sistematización terminan en fracaso, revelándose la contradicción que funda tanto la aspiración de estabilidad como la reducción de la escritura poética a forma de escape ante el tedio burgués. Aunque el desarrollo de ambas premisas sería suficiente para considerar correcto un libro de poemas, este libro va más allá al interpretar los estados de crisis como una condición regular.

Un motivo fundante en Versión del viaje se manifiesta en la tensión dinámica que se establece entre el mar y la segunda persona. En cierta medida, la indagación que presenta la voz responde a la interacción entre el mar y otros elementos, así como al vínculo con formas o experiencias vinculadas al agua, como es el caso de la sed, el sudor, la niebla o el deseo. En ese sentido, los poemas 4 a 7, 10, 11, y 16 a 18 confirman una cadena de frustraciones que inicia con los efectos del mar, pero que se extiende con variaciones hacia los actos en curso:

Quisieras acudir al mar
con el corazón inconsciente,
sin la cobardía a destiempo
del converso. Tarareas un canto
que tapice el curso de la ola tras la ola.
El cielo monologa de cara al mar.
Miras al fondo, pero no hay sombra debajo
que te acoja. Estás en medio de la coronación.
El sol hace su proclama, hierve su discurso
sobre tus hombros amonestados.
¿Hacia dónde te exime el extravío?
¿En dónde la pasión lenitiva?

Ante ellos, la voluntad de interpretación se frustra por la imposibilidad de sistematizar o producir beneficio desde lo otro. Más que superar la falaz dicotomía razón – emoción, los poemas dramatizan cómo la agudeza de la razón normalizada fracasa en producir razón. Del mismo modo, los poemas 10, 16 y 18 expresan los riesgos del exceso emocional cuando asumido como estrategia de composición. En ese aspecto, Versión del viaje es un libro restitutivo, pues iguala las aspiraciones racional y emocional en cuanto a su ineficacia compartida.

Las secciones restantes del libro responden en gran medida a las observaciones anteriores. “Ínsulas de invisible” explicita la afinidad de intereses con los de Blanca Varela e Ida Vitale, los diez poemas de la sección plantean, en clave reflexiva, un monólogo sobre el sentido de la empresa de la escritura y el de la existencia también trabado en función del agua como significante decisivo. Por su parte, “Otra vez el mar” cierra el libro con siete variaciones tituladas en torno al mar, en las que Becerra ensaya algunas variaciones al fraseo en verso libre de las secciones anteriores, pues los poemas finales muestran voces ahora  enfocadas en referencias literarias y familiares. Un epígrafe de Juan Ramón Jiménez destaca la distancia entre la interpretación emocional del mar y su existencia, así como la fallida aspiración coercitiva de las operaciones racionales. Ello ocurre en los notables poemas “Variaciones del mar” o “Coloquio sobre el espíritu-isla”, en los que la obstinación permite efectos humorísticos surgidos de la misma distancia irónica antes abordada con seriedad. Ese cambio de tono deriva en la reminiscencia de diálogo en “El mar y tu”, en el que el reposo ante el mar revela la fugacidad de la conciencia y la existencia. Por lo anterior, Versión del viaje me parece una aparición destacable tanto por plasticidad visual y prosódica de sus imágenes como por su madurez reflexiva.

 

José Miguel Herbozo (Lima, 1984). Estudió Literatura en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Es doctor en literatura latinoamericana por University of Colorado-Boulder y profesor visitante en Colorado College. Ha publicado la plaqueta Acto de Rito (2003) y los poemarios Catedral (2005), Los ríos en invierno (Premio Nacional PUCP de Poesía, 2007), El fin de todas las cosas (2014) y Las ilusiones (2019).

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