Lucerna No. 5

Poema inédito de José María Eguren en el quinto número de Revista Lucerna

José María Eguren

En la quinta edición de revista Lucerna publicamos de manera facsimilar, «Kábala», un poema de José María Eguren (1874-1942) que hasta el momento no ha sido recopilado dentro de su obra poética completa ni se ha publicado en revistas. El poema viene precedido de una presentación del especialista egureniano Ricardo Silva-Santisteban, en la cual señala: «El manuscrito del poema, una hoja de 15.0 x 20.5 cm. escrita por un solo lado, fue donado recientemente por la sobrina nieta del poeta Teresa Bérninzon Eguren al Instituto Riva Agüero, donde se conserva, y al que agradecemos habernos proporcionado una copia.»

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Artículos, Lucerna No. 3

La Octava Sinfonía: el credo artístico y humano de Gustav Mahler (Lucerna N°3)

[Extracto del artículo «La Octava Sinfonía: el credo artístico y humano de Gustav Mahler» publicado en Lucerna No. 3 (Julio 2013)]

Por: Julio Isla Jiménez

[…]

El credo humano de Mahler

La Octava sinfonía no es una obra en la cual se perciba una añoranza del pasado o se proclame una vuelta a la rica tradición musical europea, de la que Mahler se siente, por lo demás, heredero y continuador. Después de las innovaciones de las sinfonías precedentes, Mahler sabe que no hay camino de retorno. Antes bien la Octava, con su peculiar estructura y estilo, y su abstracta universalidad, es una obra plenamente inscrita en el espíritu de su época. Ve la luz a inicios de un siglo que, como todo cambio de centuria, junto a los deseos de renovación de los valores estéticos y morales, alberga toda clase de dudas acerca del destino del hombre, que ve que sus logros y esfuerzos en los campos de las artes y las ciencias no consiguen despejar las interrogantes acerca de su porvenir. No es casualidad que la Octava aparezca en este clima de angustia y desesperanza. Como recuerda La Grange: «Es precisamente esta incertidumbre, este malestar, lo que provoca la poderosa afirmación de la Octava. Es más que probable que el escepticismo de su época, la ‘debilidad de nuestros cuerpos’ (‘Infirma nostri corporis’), fueran los que movieron a Mahler a proclamar su confianza en la naturaleza eterna del espíritu humano y a renunciar a la visión trágica que tantas veces había encarnado».

Pero esta «poderosa afirmación» del espíritu del hombre, no entraña una conformista aceptación de las debilidades humanas ni una mera glorificación de las potencias sobrehumanas que constriñen o hacen posible nuestras acciones. Hay ciertamente en la Octava, la expresión de la fe religiosa concreta del artista, pero como en otras obras de Mahler, esta fe no es ciega ni dogmática, sino expresión de un ardiente anhelo, plenamente consciente del dolor y las miserias terrenales. En Mahler ya no hay la robusta e inconmovible fe de Bruckner, sino una más humana y contradictoria, pero no por ello menos auténtica y apasionada. El compositor es dolorosamente consciente de la debilidad de las fuerzas humanas, pero a pesar de todo, en esta sinfonía no deja de expresar su fe, no en los poderes celestes, sino en la humanidad sufriente y en su capacidad para elevarse a lo más alto. Esta aspiración humana hacia la vida eterna ya había sido plasmada por las grandes obras sacras del pasado, como la Misa en Si menor de Bach, la Missa Solemnis de Beethoven o la Grande messe des morts de Berlioz, entre otras. Mahler, con presupuestos ideológicos y filosóficos diferentes, necesita expresar este mismo anhelo pero con un lenguaje artístico y una espiritualidad acordes a su época.

Esta espiritualidad, como ya se dijo, tiene una base humanista y está marcada por el que, según La Grange, es una de las bases del credo artístico y humano de Mahler, el rechazo del materialismo y el racionalismo de su época; la Octava sería, de acuerdo con él, una confirmación de esta creencia. Contra tales tendencias del pensamiento, que para él despojan a la vida de su misterio y belleza, en la Octava Mahler defiende el aspecto espiritual y trascendente de la existencia, que la cree encaminada hacia un destino más alto. Es por ello que su espiritualidad, antes que puramente religiosa, es profundamente humana: «El movimiento ‘Veni Creator’ no tiene nada de oración. Es desde el principio una triunfal proclamación. Con su inconmovible confianza en la naturaleza eterna del espíritu humano, Mahler se dirige al inmaterial e intangible ‘Creator Spiritus’ que inspira y motiva la búsqueda humana»

[…]

Julio Isla Jiménez (Lima, 1980). Magíster en Literatura Hispanoamericana por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Ha colaborado en el Diccionario histórico de la traducción en Hispanoamérica, publicado en España, y elaborado estudios introductorios de Manfredo de Lord Byron y Antonio y Cleopatra de William Shakespeare. Ha editado y prologado el libro Más allá de los cielos. Antología poética y teatral del poeta peruano Carlos Germán Amézaga. Ha publicado la pieza teatral El sueño de Noé (2015).

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Lucerna No. 4, Reseñas

Reseña de Un mar alcoholizado de Mario Morquencho (Lucerna No. 4)

Portada de Un mar alcoholizado de Mario Morquencho

UN MAR ALCOHOLIZADO
Autor: Mario Morquencho
Editorial: Paracaídas Editores
Páginas: 61
Año: 2013

Por: Javier Muñoz Díaz

Tres años después de su primer poemario, Ciudadelirio, un texto sobre la degradación en la ciudad de Lima, Mario Morquencho publica Un mar alcoholizado. Este es un poemario sobre su ciudad natal, el puerto piurano de Los Órganos, y su experiencia «provinciana pueblerina playera». Es un texto de cierta complejidad, que aspira a ser tanto un documento social como un testimonio de la intimidad. Dentro del conjunto de temas que abordan sus veinte poemas (la marginalidad y la pobreza material, la nostalgia por la infancia perdida, la urgente necesidad expresiva, los elementos típicos del puerto), se desprende un impulso vital de gran intensidad y de proyecciones cósmicas. El poemario es el itinerario de una voz que se reconoce en el paisaje marítimo y afirma con júbilo su identidad.

Dividido en dos secciones de variada extensión, Un mar alcoholizado está articulado por una voz poética que, conforme avanza el libro, va adquiriendo mayor solidez y vigor. La primera sección, titulada «Bajo los algarrobos paren mis lágrimas de exilio», aborda en diecinueve poemas las diferentes facetas de la experiencia en el puerto desde una voz poética que, pese a la conciencia de su precariedad, siente la urgente necesidad de comunicarse. La escritura es frenética pero entrecortada, con versos de diversa extensión y dispuestos libremente por el papel. El léxico incorpora expresiones coloquiales para afirmar su identificación con lo popular. Hay una tendencia general a la anáfora y al caligrama que se combinan con éxito en la segunda sección del libro «Bajo el océano cesa el bullicio del mundo», conformado por el único poema «Desde los orígenes», sin duda uno de los mejores del libro. La premura de la anáfora surgiere un tono de conjuro y de liturgia, mientras que el caligrama expresa el deseo de fijar las formas del paisaje marítimo en el cuerpo de la voz poética y en el cuerpo del texto escrito. El mar y el poema son una sola entidad después del bautismo del poeta.

Se reconoce un impulso de desquite en la escritura de este libro. El pobre muchacho borracho de los primeros poemas se convierte al final en el profeta ungido por un mar alcoholizado, nocturno e insomne: «Mar que abarca todas las miradas / Me ahogaré en tus aguas mientras bailas». El proyecto es ejecutado con eficacia, pero en su trayectoria se incluyen poemas menores o versos dudosos. De la primera sección del libro destacan los poemas sobre la intimidad como «Aquí transbordan  mi cuerpo…», «Dirán que vuelo alrededor…» y «¡Cómo te extraña el gato…». También son de interés las canciones a elementos del paisaje como la barca o la gaviota. Sin embargo, aquellos poemas que tratar de describir lo marginal caen en el lugar común o en una trivial idealización. Pese a todo, Un mar alcoholizado es un buen poemario, con momentos sorprendentes y un proyecto artístico al que es necesario seguirle el rastro.

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Los alimentos terrestres, Lucerna No. 5

Edición bilingüe e ilustrada de El caballero avaro de Alexandr Pushkin

El caballero avaro de Alexandr Pushkin

El caballero avaro de Alexandr Pushkin

El caballero avaro de Alexandr Pushkin, es la primera publicación de Lucerna Editores y la primera entrega de su colección «Los alimentos terrestres» de clásicos universales. Se trata de una edición bilingüe español-ruso con ilustraciones de Vladímir Favorsky y traducción de Ricardo Silva-Santisteban y Anna Naoumova. Esta obra se publica en forma de separata incluida en la quinta edición de la revista Lucerna. A continuación, algunas páginas de la presente edición.

El caballero avaro de Alexandr Puskin

El caballero avaro de Alexandr Pushkin

El caballero avaro de Alexandr Pushkin

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Lucerna No. 4, Reseñas

Reseña de Poesía peruana 1921-1931. Vanguardia + Indigenismo + Tradición (Lucerna No. 4)

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POESÍA PERUANA 1921-1931. Vanguardia + Indigenismo + Tradición
Marta Ortiz Canseco (ed.)
Editorial: Iberoamericana / Vervuert : Librería Sur
Páginas: 271
Año: 2013

Por: Miluska Benavides

La última retrospectiva de la obra de José Sabogal en el Museo de Arte de Lima y la publicación de la antología Poesía peruana 1921-1931 han coincidido en revisitar la segunda década del siglo XX, período en que la modernidad se hace visible como forma artística por primera vez en nuestra historia republicana. La joven investigadora española Marta Ortiz Canseco ha preparado una antología de la poesía peruana de esta década desde tres ejes: la vanguardia, considerada como actitud de renovación formal, el indigenismo (aunque la antología mostrará más la vertiente indianista), y la «tradición», concepto ambiguo que engloba poemas de tendencia modernista. Además de estas premisas, Ortiz plantea ciertos criterios y justificaciones de su antología, cuya novedad es la presentación de poetas «olvidados» por el canon peruano a la sombra de nombres como César Vallejo y Martín Adán. Una de estas premisas es establecer un contexto a partir de los textos, a los que se considera –desde la propuesta de Marc Angenot– artefactos culturales, criterio importante para entender la selección.

Una virtud mayor de su estudio introductorio es mostrar la importancia del diálogo entre la producción intelectual y artística regional y los movimientos sociales y campesinos de los años veinte, teniendo como referente el imprescindible estudio de José Deustua y José Luis Rénique, Intelectuales, indigenismo y descentralización en el Perú, 1897-1931. A partir de estas premisas, uno puede entender el número de poetas antologados –32 en total– muchos de los cuales gestaron su práctica artística en torno a revistas regionales (aparecidas principalmente en Trujillo, Arequipa, Cusco y Puno). La antología muestra que, más que experiencias consolidadas o definitivas, existieron prácticas transitorias, aunque se puede encontrar dos tendencias que parecen haber perdurado en la poesía del siglo XX: experimentación formal y «poesía social». Además, pese a que la crítica ha caracterizado esta década por la irrupción vanguardista, es evidente en este decenio la presencia de epígonos de Eguren, cuyas obras no tienen más valor que lo estrictamente bibliográfico.

El mérito de la antología Poesía peruana 1921-1931 es brindar un panorama informado que permite rescatar interesantes textos de poetas como Emilio Armaza y Mario Chabes, cuyas obras hubieran merecido mayor atención. No obstante, la mayor debilidad de la antología es que el panorama excede lo literario e ingresa en lo documental, en el sentido de registro histórico y no artístico. Por ello, se incluyen poemas circunstanciales o anecdóticos y poemas definidos por su estatuto documental. En alguna medida estos problemas se originan al buscar probar las premisas que animan la antología: entre ellas, hacer un mapeo cultural antes que rastrear la lógica que organiza las múltiples e irreducibles sensibilidades de la época.

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Lucerna No. 2, Reseñas

Reseña de Poesía completa de Edith Södergran (Lucerna No. 2)

Portada de Poesía completa de Edith Södergran

POESÍA COMPLETA
Autor: Edith Södergran
Traducción e introducción de Renato Sandoval
Editorial: Biblioteca Abraham Valdelomar
Páginas: 226
Año: 2012

Por: Renato Guizado

Se ha publicado la tercera edición, revisada y corregida, de la Poesía completa de Edith Södergran (1892-1923), que recoge todos los poemas publicados en libros, incluyendo el póstumo La tierra que no es, que reúne poemas escritos entre 1915 y 1923. Traducida y prologada por el poeta y traductor Renato Sandoval, con esta obra se inaugura la colección «La fuente escondida», nuevo proyecto editorial del poeta y traductor Ricardo Silva-Santisteban, que ve la luz gracias al auspicio de la Biblioteca Abraham Valdelomar de la Huacachina (Ica).

¿Por qué leer hoy a Edith Södergran? Si acaso no fuera suficiente motivo su gran originalidad –que hace difícil encontrar obras análogas a pesar de sus rastreables influencias–, nos encontramos ante una poesía intimista en la que un auténtico yo poético se afirma en sus versos, instrumenta sus imágenes y nos habla como un ser real en cuya voz encontramos una preocupación por el misterio de la vida, la existencia y la relación que une a todos los seres con la naturaleza.
Como ocurre con los grandes poetas, en los versos de Södergran la experiencia poética se da en dos niveles: el goce sensitivo inicial y el desciframiento posterior de un sentido profundo. Pues bien, nos topamos con una poesía heredera de la sensorialidad simbolista, que exige involucrar más de un sentido para una completa apreciación de sus ritmos e imágenes. Y en este punto encontramos la primera bondad de la traducción de Renato Sandoval: nos ofrece la posibilidad de disfrutar de cada poema en sus dos niveles, con un lenguaje especialmente plástico y de gran colorido.

En el plano de la musicalidad del verso también acierta plenamente. Como se indica en la introducción, Södergran opta desde el inicio por la flexibilidad del ritmo para dar libertad a la imagen y otorgar a su verso un ritmo semejante al del habla natural. Sandoval encuentra una música capaz de expresar un tono congruente a las imágenes; «libertad», en este caso, implica suprimir casi por completo la rima y la isometría, de modo que la eufonía reposa por lo general en los acentos y en la correcta combinación de metros. Es en el plano rítmico-melódico donde traducir se convierte en una proeza creativa, donde más decisiones se toman y más se puede perder; sin embargo, Renato Sandoval nos demuestra su amplio conocimiento de las posibilidades expresivas del verso castellano.

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Lucerna No. 3, Reseñas

Reseña de Cuatro poemas secretos de Ricardo Silva-Santisteban (Lucerna No. 3)

Cuatro poemas secretos de Ricardo Silva-Santisteban

CUATRO POEMAS SECRETOS
Autor: Ricardo Silva-Santisteban
Editorial: Lustra Editores
Páginas: 17
Año: 2012

Por: Jim Anchante Arias

Cuatro poemas secretos (Lustra Editores, 2012) es la última publicación poética de Ricardo Silva-Santisteban (Lima, 1941), quien, como sabemos, ha reunido toda su obra lírica anterior bajo el título de Terra incognita. En este nuevo libro nos encontramos ante unos breves poemas en los que, en gran medida, persisten ciertos elementos que caracterizan su poética: la obsesiva búsqueda de la palabra precisa, la eufonía y el encadenamiento de imágenes sugestivas, sensoriales y surrealizantes, entre otros.

Quisiera detenerme rápidamente en ciertos temas de este breve conjunto. Uno de ellos se relaciona con el título, vale decir, el tópico del secreto. Silva-Santisteban, fiel a su simbolismo, entreteje una naturaleza mágica y casi cosmogónica, misteriosa, donde «debemos completar la estela de los signos» para adentrarnos al sentido de su universo. Sin embargo, a nuestro parecer, dos son los ejes que moldean y animan este secreto: la sorpresa y la muerte. Hay cierta estela de acabamiento impregnada en algunos de sus versos, una suerte de conciencia de finitud «cuando las rosas se extinguen / y adquieren el color de lo invisible». Y, como siempre, queda inconcluso el conocimiento que más nos angustia, el ontológico, pues el poeta se dice a sí mismo: «Debo aceptar el tiempo y la desdicha de su curso / Pues solo parece enhiesto con su punta de lanza / El cuerpo no resiste ya la plenitud del ser». Pero he ahí de súbito la aparición del tiempo mítico, donde la idea de acabamiento se encadena con la de un cíclico empezar, donde «la vid podrida renace de sí misma» y «la vida ocupa de nuevo el esplendor de la luz». Y ello genera una desmedida sorpresa en el poeta, creador de una realidad simbólica: aquella que está tras la búsqueda de una verdad que no llega a asir. Esa es la razón por la cual el poeta le sugiere a su amada que «la ilusión se despliega inalterable / cuando casi estrujamos el hilo de la flor / y nos sorprendemos de estar vivos todavía».

Nos abstenemos de continuar trazando una línea de lectura que rebasaría los límites de esta primera aproximación. Solo quisiéramos terminar recomendando la lectura y el goce de estos poemas secretos de Ricardo Silva-Santisteban, un escritor cuyo trabajo con la palabra, en una época dominada por el prosaísmo, nos devuelve a esa visión cuasi-hechiza de la tradición poética. Su compromiso con la Poesía Mayor (con mayúscula) se manifiesta en esta representación eufónica y delicada de una angustia, una emoción, un misterio, en fin, que nos sigue acechando.

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Lucerna No. 3, Reseñas

Reseña de La última sombra del agua de César Panduro (Lucerna No. 3)

Portada de La última sombra del agua de César Panduro

LA ÚLTIMA SOMBRA DEL AGUA
Autor: César Panduro Astorga
Paracaídas Editores
Páginas: 113
Año: 2013

Por: Julio Isla Jiménez

Cuando un narrador es también poeta –y más cuando es más poeta que narrador– antes que urdir enrevesadas tramas, improbables vueltas de tuerca o insospechados finales, se ocupa más de dotar a sus narraciones de un aliento lírico y a sus historias de un auténtico calor humano. Cuando una voz íntima y tierna nos habla de forma directa de amores frustrados («Sofía»), desengaño adolescente («Los ojos de Rodrigo») u obsesión sexual («Cristina»), valores narrativos como la economía de recursos y la necesidad de un final redondo, no son tan echados de menos. Este es el caso de los relatos que componen La última sombra del agua del poeta y narrador iqueño César Panduro Astorga. En ellos asoma constantemente la mano del poeta, y no solo por teñir de lirismo a los relatos («la ventana daba al cielo, y en las estrellas podía leer los poemas de ese poeta loco que llaman Dios». [«Paredes de palabras»]), sino al hablarnos de los sueños e ilusiones de hombres y mujeres enfrentados a la adversidad, ya sea por la falta de un terno para una fiesta («El terno del quince»), la incomprensión e ingratitud de la gente («Justin»), la violencia familiar («Esos lentes negros») o la imposibilidad de dar vida («El niño de oro»).

Pero no por ello debe creerse que su narrativa es morosa o desaliñada. Panduro es poeta no solo por la ternura y el lirismo, sino también porque consigue el equilibrio entre tono y expresión, y es eficaz sin ser lacónico y musical sin ser ampuloso, rehuyendo la excesiva verbosidad de muchos poetas narradores. Es poeta también porque predomina en sus relatos un tono melancólico y de nostalgia: «Esos lentes negros», «Una carta para Santiago», etc. Pero la pintura de hombres y pueblos no estaría completa si faltara en ella el humor, que se presenta con elementos grotescos en «Performance», picardía popular en «Canito», juguetona malicia en «Don Andrés» y pleno de color local en «Pablito».

En algunos relatos los triunfos y fracasos trascienden lo individual e involucran al colectivo: el pueblo de Ica. No importa si es un partido de fútbol; si ello sirve para despertar la solidaridad y unir y alegrar a grandes y humildes, no puede ser algo malo: «En ese instante no me importaba nada, solo la alegría que se celebra de verdad: la alegría de todos», dice el protagonista de «Paredes de palabras». Este sentir común se gráfica de un modo notable en «Pablito», en el que las alegrías y esperanzas de todo un pueblo son relatadas con espíritu festivo. Y este tal vez sea uno de los mayores aciertos de estos relatos: mostrarnos que las tragedias individuales nunca dejan de estar imbricadas al destino común de los hombres.

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Lucerna No. 2, Reseñas

Reseña de La novena maravilla de Juan de Espinosa Medrano (Lucerna No. 2)

Portada de La novena maravilla de Juan de Espinosa Medrano

LA NOVENA MARAVILLA
Autor: Juan de Espinosa Medrano
Edición: Luis Jaime Cisneros y José A. Rodríguez Garrido
Fondo Editorial del Congreso / Fondo Editorial del BCP
Año: 2011
Páginas: 310

Por: Miluska Benavides

La obra del escolar cusqueño Juan de Espinosa Medrano «El Lunarejo» (1632-1688) se compone de un corpus plural que abarca teatro, El rapto de Proserpina y sueño de Endimión; filosofía, la Philosophia Thomistica (1664), el célebre Apologético en favor de D. Luis De Góngora (1662) y el sermonario póstumo, La novena maravilla publicado por sus discípulos en 1695. Esta última ha conocido su primera reedición de manos de dos estudiosos de la obra del Lunarejo, Luis Jaime Cisneros (quien no vio publicada la edición debido a su fallecimiento en 2011) y José Antonio Rodríguez Garrido, investigador de temas coloniales peruanos.
Sobre el nombre del sermonario, Cisneros destaca que si la octava maravilla se encontraba en la cúspide de las jerarquías, la novena superaba todas las expectativas y resulta tópico barroco del espectáculo. Enunciados desde el Cuzco, los sermones de La novena maravilla están entre los más finos y complejos textos del barroco hispanoamericano, pero su valía reside además en que se trata del testimonio de los conflictos de intereses entre criollos y españoles, tensiones universitarias entre colegiales cuzqueños, las exigencias de los criollos frente a la situación política de la monarquía de los Austrias y la gesta de una generación de intelectuales inmersos en el debate sobre el ingenio del intelectual criollo. Estos y otros temas han sido estudiados en sendos trabajos sobre la retórica sagrada del Lunarejo por José Antonio Rodríguez Garrido, así como Luis Jaime Cisneros en dos estudios preliminares: la de esta edición dedicada a los recursos estilísticos de los sermones del Lunarejo y otro estudio sobre el debate de los intelectuales peruanos en la colonia, en el Apologético en favor de D. Luis de Góngora (USMP, 2005).
La primera edición preparada por los discípulos del Lunarejo ofrecía una selección de treinta sermones dedicados a celebraciones religiosas importantes. Esta edición conserva la disposición original de la edición de 1695 (casi un facsímil), con una serie de enmiendas y modernizada la ortografía y la puntuación, aunque carece de notas filológicas quizá necesarias para entender la compleja red de referencias del Lunarejo. El prólogo de Ramón Mujica brinda un panorama sobre el marco de enunciación de los sermones, y el estudio preliminar de Luis Jaime Cisneros invita a la reflexión sobre los rasgos estéticos del Barroco en el sermonario, considerando que muchos de los sermones se adecúan a una prédica misionera a un público indígena. A la espera de una edición crítica, la reedición de los sermones del Lunarejo resulta un acontecimiento, un documento imprescindible para entender la intelligentsia del Perú colonial.

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Lucerna No. 2

Tres cartas inéditas de César Vallejo a Luis E. Valcárcel en Lucerna No. 2

Tres cartas ineditas de César Vallejo en Lucerna No. 2

En el segundo número de Lucerna se publicaron tres cartas inéditas que César Vallejo envió al historiador Luis E. Valcárcel y que no se encuentran en ninguna recopilación de la correspondencia del poeta peruano. Las tres cartas, fechadas en 1935, 1936 y 1938, las publicamos de manera facsimilar con su respectiva transcripción y con un estudio preliminar de Jesús Cabel, que ya anteriormente ha editado y publicado la Correspondencia completa de César Vallejo (PUCP, 2002).

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